jueves, 17 de octubre de 2019

Ficha 3: Desarrollo de la competencia lectora a través de la tutoría entre iguales como respuesta a la diversidad del alumnado (Durán y Valdebenito, 2014).

Autor: Felipe Garín Merino

Referencia APA: Durán, D. y Valdebenito, V. (2014). Desarrollo de la competencia lectora a través de la tutoría entre iguales como respuesta a la diversidad del alumnado. Revista Latinoamericana de Educación Inclusiva, 8(2), 141-160.

Síntesis y conclusiones

La presente investigación, centrada en alumnos con dificultades en el área de la lectura, estudia el impacto sobre dos variables de interés -comprensión lectora y fluidez lectora- de un programa de tutoría e interacción entre iguales (denominado “Leemos en Pareja”), siendo regulado y monitoreado por el profesor, e implementado con alumnos de enseñanza primaria de tres establecimientos educativos diferentes. Para ello, se utilizaron técnicas tanto cuantitativas como cualitativas, con el objetivo de constatar no sólo el efecto final de las variables, sino también para conocer qué ocurre en el proceso de interactividad de la pareja de alumnos. Por un lado, la comprensión lectora entiende al lector como un sujeto activo que debe desarrollar un pensamiento estratégico, dirigiendo y autorregulando su propio proceso metacognitivo para abordar textos con diferentes contenidos e intenciones, establecer relaciones entre el texto y conocimientos previos, plantear predicciones, realizar preguntas cuando existe confusión y resolver eventuales problemas. Por otro lado, la fluidez se relaciona con las ventajas que ofrece una lectura realizada con velocidad, exactitud, interpretación, automaticidad en la decodificación y características prosódicas apropiadas, siendo de mayor efectividad cuando se acompañan con acciones complementarias como la entrega de pistas, aclaraciones, pausas, feed-backs, retroalimentaciones y comentarios valorativos de ánimo.

La tutoría entre iguales corresponde a una modalidad de aprendizaje en donde personas que pertenecen a un mismo status social o poseen características similares establecen una relación asimétrica derivada de un rol (tutor/tutorado), con un objetivo compartido, a saber, la promoción de un enfoque inclusivo, que posibilite transformar el aula en una comunidad en donde la totalidad de sus miembros, tanto alumnos como profesores, trabajen cooperativa, activa y participativamente en la tarea de brindar ayudas mutuas para estimular un aprendizaje desde la diferencia, es decir, concibiendo la diversidad y/o heterogeneidad de sus miembros (por ejemplo, niveles de competencia diferentes, puntos de vista divergentes, roles o informaciones distintas, etc.) como un aliciente no sólo para asegurar la adquisición de conocimientos de las materias exigidas por el currículo oficial, sino también para el desarrollo de habilidades de ciudadanía, tal como la aceptación de las diferencias individuales; el trabajo en equipo; la valoración y el enriquecimiento mutuo; y la creación de un microcosmos asimilable a lo que sería una sociedad más justa y democrática. Respecto a la posibilidad de que estudiantes con discapacidad (autismo, discapacidad intelectual, dificultades de aprendizaje o conductas disruptivas, entre otras) puedan actuar como tutores, se plantea que estos pueden realizar una performance tan buena como los alumnos sin discapacidad, siendo necesaria la adecuada formación sobre el rol de tutor, si bien ésta es una condición de éxito para cualquier tipo de estudiante.

Respecto a los resultados de la investigación, se indica que, tanto en comprensión como en fluidez, el grupo de comparación no mostró progresos significativos entre pre-test y post-test. En cambio, en el grupo de intervención de alumnos con dificultades sí se evidencia una evolución estadísticamente significativa, en donde el factor dificultad sería la principal fuente de explicación de las diferencias halladas, a favor de los estudiantes sin dificultades, mientas que el factor rol y el factor interacción no muestran efectos significativos. De modo similar, se detectan efectos favorables de diversos mecanismos utilizados, que en su conjunto repercuten positivamente en la motivación y el esfuerzo del aprendiz, como son el planteamiento de hipótesis e inferencias en la comprensión e interpretación conjunta del texto; la entrega de pistas verbales y/o gestuales, y comentarios para la rectificación autónoma o asistida de los errores; el acoplamiento de ideas entre el tutor y tutorado; la entrega de un modelo correcto de lectura por parte de los tutores; y la atención y valoración de las respuestas. Al abordar el rol asumido por los estudiantes, las diferencias se mostraron a favor de los tutores, lo que puede explicarse por la noción de ‘aprender enseñando’ en formatos interactivos, debiendo desarrollar habilidades de explicación y de mediación, relacionadas con las operaciones metacognitivas que realizan los aprendices para comprender la información que proporciona el texto, lo que a su vez evidenciaría el impacto positivo de la entrega de ayudas a los aprendices dentro de la zona de desarrollo próximo.

Los alumnos con dificultades pueden verse beneficiados –tanto en el papel de tutorado como de tutor– ofreciendo y recibiendo ayuda pedagógica a su compañero, pues permite promover mecanismos de mediación ricos y ajustados a las necesidades de los pares, así como regular y monitorizar el propio aprendizaje y el de su compañero. Por ello, la tutoría entre iguales se erige como una metodología particularmente eficaz en el reconocimiento de la diversidad y en el desarrollo de prácticas inclusivas al interior de la sala de clases.

Comentario personal

La diversidad de características y habilidades de los alumnos es inherente a cualquier comunidad educativa y corresponde a una excelente oportunidad para la construcción de una cultura inclusiva, en la que el aprendizaje y el reconocimiento mutuo den lugar al desarrollo de actitudes prosociales. Sin embargo, en un contexto individualista y competitivo, como sucede en el Chile actual, la heterogeneidad no sólo se pretende invisibilizar, sino que se establecen mecanismos que contribuyen a la marginación y la estigmatización de quienes presentan dificultades de aprendizaje, repercutiendo negativamente tanto en el individuo como en una sociedad que se ha mostrado incapaz de brindarles apoyos significativos.

Citas textuales de interés

La inclusión consiste en crear comunidades en las que todos –alumnos y profesores– se sientan parte reconocida y se les ofrezcan oportunidades de estar presentes, participar y aprender. Se trata de convertir el aula en una comunidad donde todos sus miembros trabajen cooperativamente y se entreguen ayudas mutuas para aprender.” (p. 142)

Los estudiantes con discapacidad podían ser tan buenos tutores de otros compañeros con discapacidad como los alumnos sin discapacidad (…) Los resultados muestran que desempeñaron con éxito el rol de tutores y ayudaron a otros en habilidades académicas (léxico, lectura, matemáticas, gramática, lenguaje de signos…) y habilidades para la vida diaria, en una diversidad de áreas y contextos.” (p. 144)

Se evidenciaron avances estadísticamente significativos en el grupo de intervención destinatario del programa ‘Leemos en Pareja’, respecto al grupo de comparación de referencia. Se atribuye dicha evolución a las acciones que involucraba el programa implementado, como las lecturas con apoyo de un par, anticipación de ideas, establecimiento de hipótesis e interrogantes de carácter inferencial o de reflexión profunda, concentradas en las lecturas repetidas y momentos antes y después de leer.” (p. 156)

Los resultados indican que los alumnos con dificultades pueden verse beneficiados –tanto en el papel de tutorado como de tutor– ofreciendo y recibiendo ayuda pedagógica a su compañero. (…) Se afirma, una vez más, que la tutoría entre iguales es una metodología que da respuesta a la diversidad, reconociéndola y sacando provecho pedagógico de ella, y fomentando las prácticas inclusivas en el aula.” (p. 157)

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