Autor: Cristóbal Ramírez V.
Referencia: Onrubia, J. (2009). Transformar para adaptar,
adaptar para incluir: una mirada psicoeducativa a la educación inclusiva. En C,
Giné (coord.), La educación inclusiva. De
la exclusión a la plena participación de todo el alumnado, pp 49-62. España:
Universitat de Barcelona.
Síntesis:
En este capítulo, Onrubia (2009) expone desde una mirada
psicoeducativa, tanto las transformaciones que han ocurrido, como las que deben
ocurrir en la educación, para acercarla cada vez más al foco propuesto por la
educación inclusiva. También el autor revisa nociones básicas y fundamentales
que deben orientar la educación en pos de hacerla más inclusiva distanciándose
de errores frecuentemente cometidos en la educación con fines integrativos,
como, por ejemplo, individualizar las dificultades del aprendizaje y en base a
esto segregar y exigir menos en una escuela “para deficientes”, o bien esperar
que la persona rinda igual que el resto, pero con mayor permanencia en la
escuela.
Es así como el autor plantea tres aportes conceptuales
nacidas desde la perspectiva psicoeducativa, -la cual consiste en el estudio de
la relación entre el desarrollo psicológico y el aprendizaje en contextos
educativos- desde los cuales pensar el mejoramiento de las instituciones
educativas.
En primera instancia está la concepción interaccionista de
las diferencias individuales y su relación con el aprendizaje escolar, la cual
refiere a abandonar la visión reduccionista e individualista de las
dificultades para el aprendizaje, para adoptar una visión más relacional, en la
cual las dificultades son el resultado de la interacción entre la persona y su
entorno social, cultural, etc. Este cambio de paradigma tendría como
consecuencia concebir el aprendizaje como un proceso móvil y
contexto-dependiente y de esa manera entender la diversidad de personas y
contextos que se encuentran en el aula y comprender el trabajo necesario para
que cada uno/a desarrolle los aprendizajes deseados.
Onrubia (2009) entonces,
-y citando a Vygotsky- destaca la importancia del término “construcción de
capacidades” otorgando mayor responsabilidad del aprendizaje y desarrollo de
capacidades a la institución educativa, y a la interacción entre estudiante y
todos los factores que influyen en la apropiación de saberes e instrumentos
culturales (Onrubia, 2009).
En segunda instancia, y en consecuencia a lo anterior, el
autor plantea que la institución educativa o los sistemas educativos, deben
estar preparados para acoger la diversidad que se presenta en sus aulas. Para
esto introduce la necesidad de un sistema de enseñanza adaptativa. Esta última
consiste en flexibilizar tanto formas como contenido de la enseñanza, teniendo
como horizonte aprendizajes fundamentales y comunes para todos/as, pero enfatizando
el considerar las diferencias individuales que presenta cada estudiante, así
como los elementos que pueden determinar la ayuda específica que puedan
requerir.
Dice (Onrubia, 2009), que estas ayudas, apoyos,
instrumentos, deben estar disponibles para todos/as, y deben abarcar desde lo
más inespecífico y general, a lo más personalizado, dependiendo de lo que se
requiera. Es fundamental, entonces, que haya un sistema de enseñanza que sea
capaz de adaptarse a las contingencias de cada sujeto.
Es así como al autor propone que, en función de transformar
la educación en esta dirección, es primordial tanto la macroadaptación, como la
microadaptación. La macro adaptación refiere a toda la planificación a grandes
rasgos que requiere un proyecto educativo de esta magnitud, desde, por ejemplo,
los lineamientos institucionales, aprendizajes que se quieren lograr,
determinación de los medios y herramientas que se pondrán a disposición, etc… lo
cual debe complementarse con las micro adaptaciones, que son todas las
modificaciones necesarias que surjan en la marcha, acción, o práctica.
Sin embargo, y como último eje, el autor, no contento con
sugerir este gran giro en la concepción de la educación como es entendida,
propone en base a casos reales, características y condiciones que se han
presentado en Centros Inclusivos, identificando así algunas constantes que
podrían favorecer el pensar en una educación inclusiva y su implementación.
Entre los que se puede destacar, por ejemplo, la existencia de un proyecto
educativo global, exigencia profesional, responsabilización y práctica
reflexiva, fuerte relación entre la escuela y su entorno, participación de la
comunidad vinculada con la escuela; como condiciones institucionales, y la elaboración
colectiva de conocimiento, trabajo cooperativo y colaborativo, promoción del
aprendizaje autónomo y autorregulado; como condiciones que definen las formas y
contextos de la actividad.
Comentario:
El aporte realizado por Onrubia (2009) en este capítulo es
fuerte en el sentido de entender, no sólo los cambios que se deben realizar en
la institución para una educación inclusiva, sino también -y en línea de lo que
proponía Slee (2012)- el cambio de mentalidad o racionalidad en la manera de
concebir el proceso educativo, las diferencias individuales y cómo atenderlas
de la mejor forma, abandonando la concepción individualizadora del aprendizaje.
Aporta en ese sentido, al rescate de las subjetividades diversas en el sistema
educativo, proponiendo maneras algo más aterrizadas de hacerlo, es decir, no se
queda sólo con los conceptos teóricos, sino que los elabora y es capaz de
darles asidero en prácticas realizables.
Citas:
“… lo que un alumno puede aprender en un momento dado
depende de sus características y condiciones personales…” (Onrubia, 2009, p.
52)
“Lo esperable en cualquier situación educativa (…) es que
los alumnos sean diversos, que cada uno de ellos presente una combinación única
y personal de potencialidades para aprender como resultado de una compleja
trama de capacidades que define en último término la individualidad de cada
uno…” (Onrubia, 2009, p. 53)
“… la respuesta educativa a la diversidad de los alumnos
debe prever y combinar diversas medidas y formas de adaptación, relativas tanto
a la organización y agrupamiento de los alumnos como a la propuesta curricular
que se les plantea…” (Onrubia, 2009, p. 57)
“… la educación inclusiva, y las nociones de enseñanza
adaptativa y ajuste de la ayuda que podemos vincular a ella, suponen (…) un
programa de reforma y transformación de los centros escolares y las aulas, y
por extensión del conjunto de los sistemas educativos.” (Onrubia, 2009, p. 59)