Lo que llamó más la atención de su anuncio es un proyecto de Ley que sanciona el adoctrinamiento político en las escuelas. "Ver a niños de jardín infantil repitiendo como si fuera un juego consignas políticas que una educadora les enseña, es violento", de esta manera, Cubillos intentaba explicar tal adoctrinamiento.
En este contexto resulta curioso explorar un poco acerca de esta idea del adoctrinamiento y como el Gobierno de Sebastían Piñera tiene una idea tan particular de lo que ocurre en las escuelas. Tal como lo dice Cubillos, pareciera que tales practicas podrían verse de esta forma:
Considerar que la repetición de frases o cantos alusivos al movimiento social en Chile es un adoctrinamiento es tener la perspectiva de que niñas, niños y niñes serian lo más similar a una esponja que solo puede absorber sustancias y es desconocer la realidad que tratan de expresar miles de familias en las calles respecto a la inconformidad con el modelo neoliberal imperante en nuestra sociedad.
Y si fuera el caso lejano en que estuviéramos de acuerdo con Cubillos, ¿que pasa con las clases de religión? ¿No se estaría pasando a llevar la inocencia que con tanto énfasis promueve la Ministra? Queda claro que las intenciones del gobierno están dirigidas a tapar con su lujosa alfombra el malestar que estalló y que con dificultad volverá a guardarse. Queda claro que la única "política mala" para el gobierno, es la que no promueve las ideas de la derecha política elitista de este país. Pensar en niñas, niños y niñes sin un pensamiento político, es estar pensando en explotación laboral en el futuro y la precarización de la vida.