Referencia:
Ainscow, M. (1999). Capítulo 4: Aulas en movimiento. En Ainscow. M (Ed.) Desarrollo de escuelas inclusivas. Ideas, propuestas y experiencias para mejorar las instituciones escolares (pp. 83-107). Madrid: Narcea.
Síntesis:
El autor introduce el capítulo aludiendo a que, las generaciones de niños, niñas y jóvenes contemporáneos a la escritura del libro comenzaban a tener una perspectiva mucho más crítica de la educación y a exigir más al trabajo docente. A partir de esto, se plantean preguntas sobre el rol de la práctica docente en este contexto, y para eso, el autor comparte los aprendizajes que ha dejado su propia experiencia y el trabajo colaborativo con profesores, profesoras y otras personas implicadas en el proceso de enseñanza para todos y todas en las aulas del sistema educativo inglés.
Como primer punto, se trabaja en el texto la importancia tanto de la práctica inmediata del profesor o profesora como el trabajo con los conocimientos o saberes previos de estudiantes. En cuanto a la práctica inmediata [como la denomino yo en esta síntesis], resulta sumamente relevante destacar la atención por un proceso de enseñanza que esté dirigida a todos y todas las estudiantes y no solo a un grupo clasificado como “normal” o grupos con “necesidades educativas especiales”. Otro punto importante que se toca es la planificación de las clases, ya que según las distintas experiencias, la flexibilidad a la hora de impartir una clase desde una planificación previa, era un punto sumamente relevante para generar aprendizajes mucho más significativos en estudiantes y crear un clima propicio para estos.
Por otro lado, se destaca también el manejo que puede tener un profesor o una profesora con los conocimientos que las y los estudiantes pueden aportar a la temática de una clase. Todo esto lo plantea desde la observación de clases en que se instaba a las y los estudiantes a expresar sus conocimientos previos y luego de eso, comenzar a construir la lección de la sesión.
El segundo punto refiere a cómo se trabaja con las diferencias establecidas desde etiquetas como “estudiantes con necesidades educativas especiales”. El autor menciona lo interesante que resulta que muchos de las y los profesores ya no responsabilizan al niño o la niña por la dificultad con las clases y el aprendizaje, sino que, se hace un cuestionamiento a los métodos de enseñanza en torno a la llegada que pueda tener a todos y todas las estudiantes. En una línea similar, se alude al hecho de que la atención individualizada de las y los estudiantes categorizados con “dificultades”, finalmente entorpece el clima propicio para un aprendizaje en conjunto, ya que excluye tanto a esos y esas estudiantes como a las prácticas que se utilizan con el fin de integrarlas o integrarlos.
El tercer punto se relaciona estrechamente con el anterior, ya que se exponen las dificultades y barreras que genera el trabajo con grupos que responden a categorías de exclusión en en aula. Dentro de estas problemáticas se exhiben las dificultades del trabajo con grupos divididos por rendimiento escolar, ya que este tipo de grupos provocan una fragmentación en la práctica docente orientada al aprendizaje de todos y todas. También se menciona ampliamente el trabajo de ayudantes en el aula, remarcando la importancia de la coordinación y un sentido de las prácticas docentes con las de las y los ayudantes.
Como cuarto punto aparece la utilización de recursos en el apoyo al aprendizaje, sobretodo del recurso humano al interior del aula. En este punto se destaca la importancia de la cooperación entre pares durante el proceso de aprendizaje, además de llamar la atención sobre la pertinencia de las estrategias de cooperación en niños y niñas, ya que dichas estrategias deben apuntar a un mayor desarrollo de las relaciones sociales entre pares y del desarrollo de las potencialidades propias de cada integrante de un grupo en pos de un objetivo o meta común, que finalmente termina siendo el aprendizaje al final de la cadena.
Finalmente, se aborda la observación y el diálogo entre las distintas experiencias de los profesores y las profesoras, ya que muchas veces, su práctica se vuelve una acción automatizada y dificulta el percatarse de los diversos elementos que componen sus prácticas, tanto potencialidades como dificultades. El autor recalca la importancia de la observación mutua de las prácticas en aula, ya que permiten justamente, percatarse de estos elementos en las prácticas de colegas. Para ello también se aborda el recurso de la grabación de las clases como método de observación incluso para que las y los docentes se percatan de sus propias prácticas desde un espacio más reflexivo de lo inmersivo que es la práctica docente.
Breve comentario:
Creo que es muy importante darse cuenta de la época en que está escrito este texto, ya que fue publicado el año 1999. Destaco esto último debido a que si ya resulta sorprendente el cambio en las generaciones de esa época, pensar en los cambios de estos últimos 20 años (exactos) resulta mucho más abrumador. Con la masificación del internet y con el proceso de globalización, los desafíos de la educación resultan cada año más difíciles de abordar para la práctica docente. Todo esto hace pensar en la obsolescencia del sistema de educación tradicional, ya que si en esa época generaba dificultades, actualmente se hace insostenible el planteamiento de proyectos educacionales desde una perspectiva tan poco inclusiva como los es el paradigma tradicional de educación. Es en respuesta a esta obsolescencia que en Chile al menos, los colegios, liceos e incluso universidades, están pasando por fuertes crisis respecto al tipo de educación que se está construyendo. Finalmente, pensar en inclusión es intentar ponerse al día con el desarrollo de la sociedad, mientras que pensar en la integración es quedarse en la obsolescencia.
Citas de interés:
“En consecuencia, los alumnos actuales son exigentes y críticos y, sin duda, aportan al aula unas experiencias e ideas que pueden constituir fundamentos importantes sobre los que planificar las clases.” (p.83)
“En consecuencia, cuando los esfuerzos de integración dependen de la importación de prácticas de la educación especial, es casi seguro que acarrearán dificultades. También tienden a favorecer el desarrollo de unas formas nuevas de segregación, a menudo más sutiles y dentro del entorno de la educación general.” (p.89)
“Parece que la educación especial puede ser, a veces, una forma de ocultar la discriminación contra ciertos grupos de alumnos tras una denominación aparentemente benigna y, de ese modo, justificar su bajo rendimiento y, en consecuencia, su necesidad de un medio educativo separado.” (p.94)
“El trabajo eficaz en grupo puede adoptar formas diversas, pero su característica fundamental es que, para finalizar la tarea, hace falta la participación activa de todos los individuos que integren el grupo de trabajo y es imposible que un miembro del grupo tenga éxito sin el éxito de los demás.” (p.100)