Referencia APA: Durán, D. y Valdebenito, V. (2014).
Desarrollo de la competencia lectora a través de la tutoría entre iguales como
respuesta a la diversidad del alumnado. Revista Latinoamericana de Educación
Inclusiva, 8(2), 141-160.
Síntesis y conclusiones
La presente investigación, centrada en alumnos con
dificultades en el área de la lectura, estudia el impacto sobre dos variables
de interés -comprensión lectora y fluidez lectora- de un programa de tutoría e
interacción entre iguales (denominado “Leemos en Pareja”), siendo regulado y monitoreado
por el profesor, e implementado con alumnos de enseñanza primaria de tres
establecimientos educativos diferentes. Para ello, se utilizaron técnicas tanto
cuantitativas como cualitativas, con el objetivo de constatar no sólo el efecto
final de las variables, sino también para conocer qué ocurre en el proceso de
interactividad de la pareja de alumnos. Por un lado, la comprensión lectora entiende
al lector como un sujeto activo que debe desarrollar un pensamiento
estratégico, dirigiendo y autorregulando su propio proceso metacognitivo para
abordar textos con diferentes contenidos e intenciones, establecer relaciones
entre el texto y conocimientos previos, plantear predicciones, realizar preguntas
cuando existe confusión y resolver eventuales problemas. Por otro lado, la
fluidez se relaciona con las ventajas que ofrece una lectura realizada con
velocidad, exactitud, interpretación, automaticidad en la decodificación y características
prosódicas apropiadas, siendo de mayor efectividad cuando se acompañan con
acciones complementarias como la entrega de pistas, aclaraciones, pausas, feed-backs,
retroalimentaciones y comentarios valorativos de ánimo.
La tutoría entre iguales corresponde a una modalidad de
aprendizaje en donde personas que pertenecen a un mismo status social o poseen
características similares establecen una relación asimétrica derivada de un rol
(tutor/tutorado), con un objetivo compartido, a saber, la promoción de un
enfoque inclusivo, que posibilite transformar el aula en una comunidad en donde
la totalidad de sus miembros, tanto alumnos como profesores, trabajen
cooperativa, activa y participativamente en la tarea de brindar ayudas mutuas
para estimular un aprendizaje desde la diferencia, es
decir, concibiendo la diversidad y/o heterogeneidad de sus miembros (por
ejemplo, niveles de competencia diferentes, puntos de vista divergentes, roles
o informaciones distintas, etc.) como un
aliciente no sólo para asegurar la adquisición de conocimientos de las materias
exigidas por el currículo oficial, sino también para el desarrollo de
habilidades de ciudadanía, tal como la aceptación de las diferencias
individuales; el trabajo en equipo; la valoración y el enriquecimiento mutuo; y
la creación de un microcosmos asimilable a lo que sería una sociedad más justa
y democrática. Respecto a la posibilidad de que estudiantes con discapacidad (autismo,
discapacidad intelectual, dificultades de aprendizaje o conductas disruptivas,
entre otras) puedan actuar como tutores, se plantea que estos pueden realizar una
performance tan buena como los alumnos sin discapacidad, siendo necesaria la
adecuada formación sobre el rol de tutor, si bien ésta es una condición de
éxito para cualquier tipo de estudiante.
Respecto a los resultados de la investigación, se indica que,
tanto en comprensión como en fluidez, el grupo de comparación no mostró progresos
significativos entre pre-test y post-test. En cambio, en el grupo de
intervención de alumnos con dificultades sí se evidencia una evolución estadísticamente
significativa, en donde el factor dificultad sería la principal fuente de
explicación de las diferencias halladas, a favor de los estudiantes sin
dificultades, mientas que el factor rol y el factor interacción no muestran
efectos significativos. De modo similar, se detectan efectos favorables de diversos
mecanismos utilizados, que en su conjunto repercuten positivamente en la motivación
y el esfuerzo del aprendiz, como son el planteamiento de hipótesis e
inferencias en la comprensión e interpretación conjunta del texto; la entrega de
pistas verbales y/o gestuales, y comentarios para la rectificación autónoma o
asistida de los errores; el acoplamiento de ideas entre el tutor y tutorado; la
entrega de un modelo correcto de lectura por parte de los tutores; y la
atención y valoración de las respuestas. Al abordar el rol asumido por los
estudiantes, las diferencias se mostraron a favor de los tutores, lo que puede
explicarse por la noción de ‘aprender enseñando’ en formatos interactivos, debiendo
desarrollar habilidades de explicación y de mediación, relacionadas con las operaciones
metacognitivas que realizan los aprendices para comprender la información que
proporciona el texto, lo que a su vez evidenciaría el impacto positivo de la
entrega de ayudas a los aprendices dentro de la zona de desarrollo próximo.
Los alumnos con dificultades pueden verse beneficiados
–tanto en el papel de tutorado como de tutor– ofreciendo y recibiendo ayuda
pedagógica a su compañero, pues permite promover mecanismos de mediación ricos
y ajustados a las necesidades de los pares, así como regular y monitorizar el
propio aprendizaje y el de su compañero. Por ello, la tutoría entre iguales se
erige como una metodología particularmente eficaz en el reconocimiento de la diversidad
y en el desarrollo de prácticas inclusivas al interior de la sala de clases.
Comentario personal
La diversidad de características y habilidades de los
alumnos es inherente a cualquier comunidad educativa y corresponde a una
excelente oportunidad para la construcción de una cultura inclusiva, en la que
el aprendizaje y el reconocimiento mutuo den lugar al desarrollo de actitudes
prosociales. Sin embargo, en un contexto individualista y competitivo, como
sucede en el Chile actual, la heterogeneidad no sólo se pretende invisibilizar,
sino que se establecen mecanismos que contribuyen a la marginación y la
estigmatización de quienes presentan dificultades de aprendizaje, repercutiendo
negativamente tanto en el individuo como en una sociedad que se ha mostrado
incapaz de brindarles apoyos significativos.
Citas textuales de interés
“La inclusión consiste
en crear comunidades en las que todos –alumnos y profesores– se sientan parte
reconocida y se les ofrezcan oportunidades de estar presentes, participar y
aprender. Se trata de convertir el aula en una comunidad donde todos sus
miembros trabajen cooperativamente y se entreguen ayudas mutuas para aprender.”
(p. 142)
“Los estudiantes con discapacidad podían ser tan buenos tutores de otros
compañeros con discapacidad como los alumnos sin discapacidad (…) Los
resultados muestran que desempeñaron con éxito el rol de tutores y ayudaron a
otros en habilidades académicas (léxico, lectura, matemáticas, gramática,
lenguaje de signos…) y habilidades para la vida diaria, en una diversidad de
áreas y contextos.” (p. 144)
“Se evidenciaron
avances estadísticamente significativos en el grupo de intervención
destinatario del programa ‘Leemos en Pareja’, respecto al grupo de comparación
de referencia. Se atribuye dicha evolución a las acciones que involucraba el
programa implementado, como las lecturas con apoyo de un par, anticipación de
ideas, establecimiento de hipótesis e interrogantes de carácter inferencial o
de reflexión profunda, concentradas en las lecturas repetidas y momentos antes
y después de leer.” (p. 156)
“Los resultados
indican que los alumnos con dificultades pueden verse beneficiados –tanto en el
papel de tutorado como de tutor– ofreciendo y recibiendo ayuda pedagógica a su compañero.
(…) Se afirma, una vez más, que la tutoría entre iguales es una metodología que
da respuesta a la diversidad, reconociéndola y sacando provecho pedagógico de
ella, y fomentando las prácticas inclusivas en el aula.” (p. 157)
