viernes, 30 de agosto de 2019

Ficha 1: Dilemas, contradicciones y variedades en la inclusión (Dyson, 2001)

Autor: Alvaro Seguel Guzmán

Referencia: Dyson, A. (2001). Dilemas, contradicciones y variedades de la inclusión. En M.
Verdugo y F. Jordán de Urríes (Eds.), Apoyos, autodeterminación y calidad de vida (pp.
145-160). Salamanca: Amarú.

Síntesis:
El autor Alan Dyson, comienza el texto llamando la atención sobre un particular
fenómeno: el entendimiento del concepto de inclusión. A pesar de que es un concepto
ampliamente usado, existen distintas variaciones según desde el contexto en que se intenten
abordar, es por eso que se habla de ‘inclusiones’. En esta ocasión, el autor trabaja con cuatro
variaciones del concepto que se explican a lo largo del texto.

La primera variedad o variación alude al concepto de inclusión como colocación, es
decir, la integración de estudiantes con discapacidad y necesidades educativas especiales a
las escuelas y clases regulares. Desde esta definición de inclusión se busca acabar con la
segregación de este grupo y enfocarse en el reconocimiento de sus derechos de la misma
forma que el resto de ciudadanos y ciudadanas. Se menciona que el principal cambio radica en
las actitudes y valores de educadores y educadoras para que el reconocimiento de estos
derechos sea efectivo.

La segunda variación corresponde a la inclusión como educación para todos y todas, ya
no centrándose solo en la integración de estudiantes con discapacidad y necesidades
educativas especiales, sino que, considera todos los grupos que pueden ser excluidos del
acceso a una educación de calidad. Desde esta definición existe una preocupación por los
grupos de alto riesgo de marginación y exclusión. Otro aspecto relevante de esta perspectiva
corresponde al reconocimiento de la amplia diversidad de cada persona que integra la
comunidad escolar, y claramente, cada persona que integra la sociedad.

Desde la tercera variación, se comprende que la inclusión debe considerar un
cuestionamiento continuo a las prácticas y los valores que tienen las escuelas, teniendo en
cuenta el riesgo de exclusión que pueden generar en diversos grupos de estudiantes. En esta
definición se aboga por la participación de las y los estudiantes en los aspectos principales de
la escuela, además, se destaca la necesidad de que el paso por la escuela tenga aprendizajes
significativos en las y los estudiantes y no una mera presencia pasiva ante su educación.
La última variación que analiza el autor es la inclusión social, esta apunta a dos ejes
fundamentales. El primero apunta a una participación activa en el ejercicio de la ciudadanía en
base a los derechos compartidos por toda persona. El segundo hace referencia a la
oportunidad de acceder al trabajo, entendiendo este como aspecto fundamental de la vida
humana y del crecimiento personal. En esta comprensión de la inclusión social, la educación es
valorada, por una parte, por su contribución a los países para el enfrentamiento de una
economía que se va complejizando constantemente y en la que se necesita tener trabajadores
y trabajadoras educadas. Por otra parte, la educación es el medio por el cual las personas
puedan desarrollar conocimientos, técnicas o la confianza para poder participar efectivamente
de sus comunidades y combatiendo la exclusión social.

Como se pudo ver, la variación en la terminología de la inclusión, no solo corresponde a
distintas formas de denominar a este concepto, sino que arrastra consigo a distintas formas de
entender la educación, y sobretodo, la sociedad.
Finalmente, se identifican tres aspectos comunes de las diversas definiciones de inclusión:
justicia social, equidad educativa y una respuesta de las escuelas ante la diversidad estudiantil.
Sin embargo, para el autor, estos aspectos sólo pueden ser comprendidos desde los contextos
particulares de las distintas comunidades educativas.

Breve comentario:
Se hace muy necesario explorar las distintas variaciones que pueden darse al hablar de
inclusión, tanto las que se analizan y exponen en el texto como otras variaciones que puedan
encontrarse en los distintos contextos. La razón de esto radica en la importancia del ejercicio
de deconstrucción de los argumentos que orientan estas diversas definiciones, ya que con este
ejercicio se hace más fácil saber a quienes van dirigidas las políticas y prácticas educativas
inclusivas, y a que tipo de sociedad se quiere apuntar en ellas.

Citas de interés:

“La atención parece centrarse en todos los niños, pero no en todos los niños igualmente. La
inclusión exige un esfuerzo especial en los casos de niños ‘marginados’ y ‘desfavorecidos’ que
tienen un grave riesgo potencial de exclusión.” (p.149).

“Esto significa que no hay ningun patron para hacerse inclusivo, no existe ningún conjunto de
acciones, prácticas o estructuras que garanticen la inclusión, simplemente se trata de un
‘proceso interminable’ de ‘examen crítico’ de las prácticas actuales.” (p.153).

“Para Blunkett, la educación juega un papel tanto nacional como personal en el combate contra
la exclusión social. A nivel nacional, un sistema educativo de alto rendimiento inyecta en el
personal cualificado necesario para asegurar una prosperidad económica que velará por la
reducción del ‘cisma social y económico’ resultante del fracaso económico. A nivel personal, la
educación constituye un medio de convertirse en un ciudadano activo (y, por supuesto, de
acceder a un empleo y a las ventajas económicas consecuentes).” (p.156).

“ Las variedades de inclusión exploradas en esta presentación ofrecen, no modelos
competitivos de inclusión de los cuales solamente uno puede ser correcto, sino posibilidades
alternativas que permiten atacar distintos aspectos de justicia, equidad y respuesta en distintas
situaciones.” (p.158).

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