Autor: Matías
Quintanilla González
Referencia
APA: Darragh, L. & Valoyes-Chávez,
L. (2019). Blurred lines: producing the mathematics student through discourses of
special educational needs in the context of reform mathematics in Chile. Educational Studies In Mathematics, 101(3), 425-439. doi:
10.1007/s10649-018-9875-7
Síntesis y conclusiones
El artículo de Darragh y Valoyes-Chávez se enmarca en una investigación realizada por las autoras en Chile, en la cual se interesan por la producción discursiva de estudiantes con Necesidades Educativas Especiales (NEE) en el contexto de desarrollo profesional para la resolución de problemas matemáticos. Esto pues, según las autoras, la educación matemática suele marginalizar a los estudiantes en base a su género, raza, etnia, clase social o pertenencia a algún otro grupo minoritario. Así, los estudiantes con NEE son aún más marginalizados. Considerando esto, en Chile, existen políticas que apuntan a la calidad y acceso a la educación a través de la reducción de prácticas de exclusión y cambios en el currículo. Ejemplo de estas políticas son los Programas de Integración Escolar (PIE), que entrega fondos extras a escuelas que integren a estudiantes con NEE. Otras políticas apuntan a la calidad de la educación, ejemplo de esto es el cambio en el currículo de matemáticas en la educación básica, dándole mayor énfasis a la resolución de problemas. Así, estos dos tipos de políticas apuntan a la promesa de “matemáticas para todos”.
El desarrollo profesional en este artículo
se contextualiza en el programa de “Activando la Resolución de Problemas en las
Aulas”, una iniciativa que busca implementar estrategias de desarrollo
profesional docente que promuevan la resolución de problemas matemáticos,
escriturales y científicos, en las salas de clases. La premisa central de ARPA
es que todas las personas pueden resolver problemas, independiente de sus
habilidades matemáticas. Algunos estudios relacionan ARPA con creencias
inclusivas por parte de los profesores, mientras que otros lo relacionan con
discursos centrados en el déficit.
En la segunda parte de este artículo,
las autoras describen dos formas de “producir” estudiantes con NEE: el modelo
médico, que centra el problema en los estudiantes como individuos; y el modelo
social, que problematiza la institución educacional para resolver los problemas
o el contexto del aula. El primer modelo ha sido el predominante en las
investigaciones. Desde el segundo modelo han surgido perspectiva como el
Disability Studies Education (DSE), que contextualiza la discapacidad desde la
esfera social y política. En cuanto a la educación matemática, ha habido una
falta de atención a estudios de estudiantes con NEE, y los estudios hechos
utilizan el modelo médico para proponer una “apropiada” pedagogía para
estudiantes con NEE. Finalmente afirman que etiquetar a un estudiante como un sujeto
con NEE o tener una discapacidad es un acto político que contribuye a prácticas
de exclusión y discriminación.
El marco teórico de este artículo
es el post-estructuralismo, lo que supone que la subjetividad, el conocimiento
y el poder se interrelacionan en la producción de la verdad. Cada sociedad establece
tipos de discursos que son aceptados como verdad, así las políticas
educacionales se posicionan como un constructo de verdad sobre la discapacidad
matemática. Estos discursos han sido denominados por Foucault “Regímenes de la verdad”
(Regimes of truth en inglés), que condicionan
el conocimiento de los sujetos. Así, el discurso científico produce un régimen
de la verdad: la noción de discapacidad. De esta manera, el etiquetamiento es
un instrumento de poder que produce subjetividades. Emergen dos subjetividades
en las políticas educacionales: los estudiantes “normales” y los estudiantes
con NEE.
Para la investigación, las autoras
realizaron entrevistas (por e-mail y de manera directa) a profesores (de
educación básica general o de matemáticas) insertos en su desarrollo
profesional que trabajaran en colegios públicos o subvencionados.
Entre los resultados, encontraron
que los docentes referían a los estudiantes como un problema, de manera que, al
consultarles por los desafíos al enseñar matemáticas, hablaban más de sus
alumnos que de otros factores. Se encontró que los estudiantes con NEE eran
vistos como un problema por definición, pero no solo eso, sino que además ampliaban
el espectro de “problema” a todos aquellos estudiantes que tuvieran alguna forma
particular de aprendizaje o de comportamiento, aunque no fueran oficialmente
estudiantes con NEE. Así, predomina el modelo médico en el discurso de los
docentes entrevistados. Sobre el discurso de la habilidad, se hacía evidente
cuando los docentes hablaban de la implementación de resolución de problemas
matemáticos. Manifestaron que los estudiantes que eran considerados como incapaces,
por lo general sorprendían a los docentes. Sin embargo, cuando los profesores hablaban
del éxito en la resolución de problemas por parte de alumnos con NEE, en
general lo ligaban con el efecto que el grupo ejercía sobre ellos.
Las autoras afirman que se
evidencia el modelo médico en el discurso de los docentes y también del Decreto
#170 (instrumento legal que implementa el concepto de NEE). El tratamiento médico
y psicológico de los estudiantes con NEE supone patologizar a este grupo de
alumnos, estableciendo una separación entre los alumnos normales y los alumnos
con NEE.
Otra conclusión de las autoras es
que en el discurso de los docentes se aprecian límites difusos, en tanto se
puede hablar de inclusión en tanto atribuyen necesidades especiales para los
otros estudiantes de sus clases, pero finalmente se posicionan desde el
discurso del déficit y el modelo médico.
Finalmente, establecen que se
vuelve necesario el lema “Matemáticas para todos” pero que esto es un mínimo,
teniendo en consideración el discurso del déficit por parte de los docentes,
las prácticas institucionales y las políticas.
Comentario personal
Considero que es interesante como
las autoras abordan el discurso docente y las prácticas institucionales en base
a una política pública que apunta a la inclusión en la educación. Con lo
revisado en el cuso, este texto viene a confirmar nociones que ya tenía acerca
del concepto NEE. En primer lugar, me parece importante considerar el
etiquetamiento de estudiantes con NEE como un acto político que, lejos de
incluirlos al sistema educativo, los excluye. Creo que también es relevante
considerar a la hora de elaborar políticas públicas de educación y de llevar a
cabo prácticas educativas pensar en cómo el discurso y el etiquetamiento
produce subjetividades. En este sentido, aplicar la etiqueta de estudiante con
NEE lo posiciona a priori como una persona distinta al resto, lo que per se no
es problemático, puesto que podemos reconocer que todos/as somos distintos
entre nosotros/as. Lo problemático está en que los estudiantes con NEE son
considerados distintos a lo normal, lo que unido a algunas prácticas
institucionales y el tratamiento médico genera la patologización de sus
subjetividades.
Sin duda, que la propuesta de las
autoras es una temática interesante e invita a reflexionar acerca de las
prácticas educativas y, por cierto, en las políticas públicas educativas que
apunten a la inclusión, pues resulta difícil pensar en un sistema educativo
inclusivo cuando una de las políticas más importantes para la inclusión apunta
a la categorización de los individuos y a la comparación de los mismo en
términos competitivos.
Citas textuales de ínteres
“In Chile (…) policies under the banner of general “educational reform” take steps towards improving quality and access to education by reducing exclusionary practices, and through curriculum change.” (p. 426).
“Evident within the research literature are two main ways of producing the student with “NEE”; these are often termed medical model or social model”. (p. 427).
“The act of labelling a child as being “special needs” or having a “disability” is a political act in that it works power over the individual (or group).” (Brantlinger, 2004, en Darragh & Valoyes-Chávez, 2019, p. 428).
“Each society establishes particular types of discourses that are accepted and made to function as true.” (p. 429).
“In this perspective, labelling emerges as a technology of power aimed to classify individuals for the purpose of efficient management.” (p. 429).
“In the data, we saw how students in general were viewed as being a problem.” (p. 432).
“Students with “NEE” are produced through medical and deficit discourses as evident in the teachers’ talk.” (p. 435).
“The students with “NEE” are thus “divided” out from the normal student population and out from humanity.” (Foucault, 1982, en Darragh & Valoyes-Chávez, 2019, p. 436).
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