Autor: Felipe Garín Merino
Referencia APA: Mella, S., Díaz, N., Muñoz, S., Orrego, M.,
& Rivera, C. (2016). Percepción de facilitadores, barreras y necesidades de
apoyo de estudiantes con discapacidad en la Universidad de Chile. Revista
Latinoamericana de Educación Inclusiva. Vol. 8, Nº 1, marzo - agosto 2016, pp.
63 - 80.
Síntesis y conclusiones
Actualmente, a pesar de la ampliación de la cobertura en educación
superior y de los beneficios que ésta conlleva (como el bienestar, el encuentro
social y las mayores oportunidades laborales), las personas que manifiestan
algún tipo de discapacidad continúan siendo marginadas. Al respecto, Chile no demuestra
avances significativos, si bien ha ratificado la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y su
Protocolo Facultativo (ONU, 2006), así como ha reemplazado la Ley de Integración Social de Personas con
Discapacidad del año 1994 por la Ley 20.422, del año 2010, que establece Normas sobre Igualdad de Oportunidades e
Inclusión Social de Personas con Discapacidad. En un esfuerzo por la
inclusión social, la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad
de Concepción, la Universidad de La Frontera, la Universidad Católica de Temuco
y la Universidad de Chile ofrecen programas de apoyo psicopedagógico y
tecnológico, vías de admisión especial, asesorías sobre adaptaciones
curriculares y mecanismos de sensibilización de la comunidad universitaria.
En un terreno más conceptual, se acude a la OMS y a su definición
de discapacidad, entendida como “el
resultado de una compleja relación entre la condición de salud de una persona y
sus factores personales, y los factores externos que representan las
circunstancias en las que vive esa persona” (p. 67), apelando a un enfoque
biopsicosocial que enfatiza la interacción del individuo con su contexto, en
donde este último puede influir positivamente (a modo de facilitadores), o
bien, negativamente (a modo de barreras, ya sean arquitectónicas,
actitudinales, comunicacionales o pedagógicas).
La muestra de la investigación estaba conformada por 10
estudiantes de pregrado de la Universidad de Chile que presentaran algún tipo
de discapacidad, hallándose las siguientes: sensorial visual parcial o total, sensorial
auditiva parcial, física-visceral y mental-psíquica (Asperger), todas de carácter
permanente, si bien la mayoría proviene de instituciones educativas regulares
sin Programa de Integración Escolar.
Respecto a los resultados del estudio, estos se dividieron
en:
a. Ingreso: En relación a los facilitadores personales, destacan
la perseverancia, autoexigencia y responsabilidad. Por otro lado, los
facilitadores ambientales corresponderían al apoyo brindado por padres,
profesores y compañeros de curso, al tomar la decisión de cursar una carrera
universitaria o realizar los trámites de ingreso. En cuanto a las barreras
ambientales, si bien es preciso indicar que sólo en uno de los casos se temió la
posibilidad de discriminación y prejuicio, se evidencian dificultades para
acceder a la información relacionada con la PSU o el proceso de admisión
especial.
b. Permanencia: Respecto a los facilitadores personales, además
de las cualidades mencionadas anteriormente, se suman el tener interés en la
carrera, la buena relación con los demás y confiar en sus habilidades, así como
también destacan los dispositivos de ayuda técnica, tales como software
computacional, audífonos, grabadoras, bastón guía o lentes ópticos. En cuanto a
los facilitadores ambientales, se mencionan el respaldo de la familia, docentes,
compañeros e instancias de apoyo específico relacionadas con la atención
psicológica y/o médica. Acerca de las barreras personales y ambientales, los
estudiantes se muestran reticentes a disminuir la exigencia académica o recibir
sobreprotección, si bien la mayoría ha sufrido períodos de estrés, fatiga y
depresión.
c. Autopercepción de apoyos requeridos: Todos los
estudiantes manifiestan falta de información respecto a entidades
institucionales que brinden apoyos específicos, ya sean de carácter físico,
pedagógico o a nivel de comunidad universitaria, estando dichas necesidades de
apoyo relacionadas directamente con el tipo de discapacidad que se presente, de
modo tal que posibiliten una adecuada permanencia y finalización de sus estudios
superiores.
A modo de conclusión, el estudio se plantea como un aporte
en la elaboración de políticas institucionales inclusivas, prácticamente
inexistentes en la actualidad, para atender así a los requerimientos
específicos de las personas con discapacidad. Otro aspecto de relevancia
corresponde a la precaria formación profesional de los docentes universitarios respecto
al abordaje de la inclusión y la discapacidad. Finalmente, se precisa la
necesidad de comprensión y empatía por parte de la comunidad, con el objetivo
de favorecer la participación de tales estudiantes en las actividades
universitarias.
Comentario personal
Más allá del contenido, que es bastante claro y preciso, me
interesaría destacar el hecho de que la presente investigación fue realizada por
cinco mujeres que desempeñan su labor como terapeutas ocupacionales. Así como frecuentemente
vemos iniciativas legales o a teóricos de la psicología educacional que abogan
por la inclusión, es interesante que se incorporen diferentes disciplinas profesionales
a la discusión sobre la discapacidad, de modo que progresivamente podamos
superar la visión reduccionista con que se suelen tratar tales problemáticas y así
dar paso a un abordaje más integral y enriquecedor.
Citas textuales de interés
“En Chile, según el
primer Estudio Nacional de la Discapacidad ENDISC (MIDEPLAN, 2004), el 12,9% de
los chilenos tiene una discapacidad, el 6,6% del total de las personas con discapacidad
accede a la Educación Superior (Universidades, Centros de Formación Técnica e
Institutos Profesionales) y sólo el 2,66% de éstas la completa.” (p. 65)
“Todas las personas
poseen los mismos derechos y deberes, por lo tanto, el acceso a la educación
superior debe ser inclusiva, es decir, todos los sujetos están en igualdad de
condiciones para acceder a la universidad, independiente de sus características
culturales, sociales o por presentar una discapacidad.” (p. 68)
“Considerando las
barreras personales, todos los estudiantes manifiestan desacuerdo frente a la
posibilidad de implementar adaptaciones curriculares para facilitar su
desempeño académico, ya que sienten que estas adaptaciones disminuyen el nivel
de exigencia, siendo favorecidos frente a sus compañeros.” (p. 75)
“Con respecto al
ambiente social, todos los estudiantes perciben como una necesidad la
concientización y sensibilización a la comunidad universitaria para permitir la
plena inclusión, ya que refieren desconocimiento por parte de ésta sobre la
discapacidad, el adecuado trato hacia las personas con discapacidad y la forma
de brindarles apoyo.” (p. 77)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario